Conoce al P. Filiberto
A continuación se ofrecen extractos en vídeo [inglés y español] de su entrevista... y la transcripción íntegra [inglés] está más abajo.
Suscríbase a Carmelite Review y a nuestra Canal YouTube para que le avisemos cuando estén disponibles los vídeos completos en inglés y español de su entrevista.
TRANSCRIPCIÓN DE LA ENTREVISTA COMPLETA [INGLÉS]
¿Creciste en una parroquia o escuela carmelita?
No. La parroquia donde crecí se llama Nuestra Señora de la Candelaria, cuya fiesta se celebra el 2 de febrero, día de la Presentación del Señor. Aunque la iglesia es diocesana, está dedicada a la Virgen María, y los feligreses tienen gran devoción a la Madre de Dios.
Si no es así, ¿cómo llegó a Carmel?
Fue a través de un retiro vocacional al que me invitó una amiga enfermera en Ciudad de México. Lo curioso es que al final mi amiga no pudo ir. Así que llegué a la Casa del Carmen por mi cuenta, y una vez que empecé mi retiro espiritual, supe que Dios me llamaba a formar parte de la vida carmelita.
¿Discerniste con alguna otra orden?
Durante un tiempo estuve discerniendo en la vida diocesana, pero me di cuenta de que tenía una llamada a la vida religiosa viviendo en comunidad.
En caso afirmativo, ¿qué le atrajo de Carmel?
Cuando entré en mi retiro vocacional, me di cuenta de los diversos ministerios de la orden carmelita, entre ellos los institutos, las parroquias, los hospitales y llevar la palabra de Dios a las cárceles. Este último era el que más me interesaba, ya que antes de entrar en la vida religiosa trabajé en la pastoral penitenciaria durante varios años, y eso fue lo que me atrajo a querer pertenecer a la orden carmelita.
¿Siempre había querido vivir la vida como religioso o cuándo empezó a pensar en ello?
Sí, desde pequeño, después de hacer la primera comunión, mi sueño era ser sacerdote. Recuerdo que empecé como monaguillo porque me gustaba ayudar en misa. Asimismo, el párroco de mi parroquia siempre me inspiró el deseo de ser como él. Siempre estaba atento y cercano a la gente.
¿Cómo fue tu camino carmelita? ¿Dónde empezaste tu camino de discernimiento con los carmelitas y dónde hiciste tu formación y prácticas?
Después de terminar mi retiro vocacional en la “Casa del Carmen”, comencé mi proceso de formación en Chicago durante un año. Allí tuve la oportunidad de asistir a clases en la CTU (Catholic Theological Union), donde realicé varios cursos a la espera de comenzar mi noviciado en Middletown, Nueva York. Después de un año en el noviciado, me trasladé a Whitefriars Hall en Washington, D.C., donde comencé mis estudios teológicos. Después de otro año, tuve la oportunidad de hacer mis prácticas en uno de nuestros colegios carmelitas, Salpointe Catholic High School en Tucson, Arizona, donde trabajé el primer año en la Oficina de Pastoral Universitaria y el segundo año enseñando Religión a los alumnos de primer y segundo año. Una vez terminadas mis prácticas, regresé a Washington D.C. para continuar mis estudios de Maestría en Divinidad.
A lo largo de ese viaje, ¿quiénes fueron las personas más influyentes, las que recuerda que le sirvieron de apoyo en los momentos buenos y difíciles de ese viaje?
Ha habido varios hermanos carmelitas que han influido positivamente en mi camino vocacional. Por ejemplo, Mario Loya, Joe Atcher, el Hermano Daryl Moresco, Quinn Conners, Nepi, y otros hermanos que han formado parte de mi formación.
¿Recuerda algún momento de su viaje en el que haya tenido la sensación de “he tomado la decisión correcta y estoy exactamente donde debía estar”?
Sí. Durante la primera semana de mi noviciado, sentí que Dios tenía un lugar reservado para mí en la orden carmelita. Dije: “Me siento muy bien aquí. Siento que éste es el lugar adecuado donde Dios y Nuestra Señora del Carmen me han llamado para seguir mi vocación con alegría y amor.”
¿Cómo/Cuándo empezó a escribir Iconos?
Fue en 2018, durante mi noviciado. Un día, vi que el hermano Daryl tenía algunos iconos bizantinos colgados en su despacho. Me llamaron mucho la atención los santos representados; eran santos carmelitas y el profeta Elías. En ese momento, me enteré de que el Hermano Daryl había “escrito” (ése es el término técnico para pintar un icono) esos iconos. Así que me interesé por aprender más sobre iconografía bizantina mientras cursaba mi año de noviciado. Con el tiempo, asistí a talleres que me ayudaron a seguir practicando la técnica, tanto en el trazado de las líneas a lápiz para representar los rostros, las manos y las vestiduras, como en el aprendizaje de qué pinturas mezclar y cómo rezar con los iconos durante el proceso de creación de los mismos. San Juan Pablo II dijo una vez: “Así como la lectura de los libros materiales permite comprender la palabra viva del Señor, también el icono permite acceder, a través de la vista, a los misterios de la salvación”. (Juan Pablo II, Duodecimum saeculum).
Háblenos de su proceso para escribir Iconos. (Se está preparando un interesante proyecto sobre esta cuestión, así que suscríbase a nuestro Canal YouTube para mantenerse informado).
El icono es, por así decirlo, una ventana abierta al mundo invisible. Es una ventana abierta a la trascendencia, a ese mundo celeste que pretende hacerse presente en los frescos y en los iconos de caballete. Creo que el icono está hecho para la liturgia y la catequesis; es decir, para la oración y para la doctrina.
El proceso:
La creación de un icono bizantino es un proceso espiritual y técnico tradicional que incluye pasos clave como la preparación del soporte (madera y gesso), el dibujo o “boceto”, la aplicación del proplasma (color base), resaltado, dorado con pan de oro y barnizado final.
Los pasos detallados incluyen:
Preparación del soporte: Preparación de la madera con capas de gesso y cola (levkas).
Croquizar: dibujar el contorno siguiendo los cánones tradicionales.
Dorado: Aplicación de pan de oro para representar la luz divina.
Proplasma: Primera capa de color base, tanto para prendas como para tonos carne.
Iluminación: Técnica de aplicar reflejos con un pincel fino para iluminar de oscuro a claro.
Líneas finales: Detalles en rojo y blanco (o toques azules en los tonos carne) para añadir vivacidad.
Inscripción y barnizado: Inscripción del nombre del santo y aplicación de un barniz protector.
Bendición: Consagración final del icono.
Este proceso se denomina “escritura” porque el icono no está pintado, sino que se considera una “escritura de la Palabra divina” en imágenes.
¿Cómo sientes que vives el Carmelo en tu vida cotidiana y en tus interacciones?
Vivir en el Carmelo es “vivir al servicio de Jesucristo”. Ser carmelita no es sólo pensar en llegar a ser sacerdote como un logro final. Para mí, ser un fraile carmelita es ser un hermano que experimenta la alegría de vivir y abrazar la espiritualidad en todas sus dimensiones. Vivir esta espiritualidad significa entender lo que Jesús dijo en el Sermón de la Montaña, en las Bienaventuranzas. Significa comprender que somos parte de Cristo y que es a Él a quien servimos. ¿Dónde? Con los pobres, los oprimidos, los encarcelados, los inmigrantes. También, llevando la buena nueva a los jóvenes estudiantes, a las iglesias donde la gente busca con alegría a ese fraile que está cerca de la Madre de Cristo, la Virgen María. Hablar con un joven, con una madre, con un padre, con un anciano, es llevar la alegría y la presencia de Cristo y de María.
Si pudieras decirle algo a un joven que está discerniendo una vida religiosa en el Carmelo, ¿qué le dirías para ayudarle a discernir si el Carmelo es el camino para él?
Yo se lo diría primero: El simple deseo de buscar la voluntad de Dios ya es señal de que el Espíritu Santo está obrando en tu corazón.
El Carmelo es una relación de amor con Dios. Es para quienes sienten un profundo deseo de oración, silencio y amistad con Cristo. Se trata de amar al mundo desde el corazón de Dios.
Para discernir, yo sugeriría fijarse en tres cosas:
1. Su relación con Dios
El Carmelo se nutre de la oración. Si el silencio te acerca a Dios, puede ser una señal.
2. El deseo interior (no sólo una emoción pasajera)
Dios habla con suave persistencia, no con presión.
3. Libertad y paz
La verdadera vocación trae la paz.
No se siente como una obligación, sino como una invitación.
No tengas miedo de darle tiempo a Dios.
El discernimiento no se resuelve en semanas, sino caminando con Él.
Consejos prácticos:
Hablar con un director espiritual
Visitar un monasterio o una comunidad carmelita
Leer Santa Teresa de Ávila o San Juan de la Cruz
Pide a Nuestra Señora del Carmen que te guíe
Y por último:
Si Dios te llama al Carmelo, allí serás más feliz de lo que imaginas.
Para ver más vídeos, visite nuestro canal de YouTube en https://www.youtube.com/@CarmelitesPCM
Y echa un vistazo a algunas de nuestras listas de reproducción con Carmelitas y Ministerios de la Orden:
Detrás del escudo
Entrevistas con Carmelitas y Ministerios sobre su Espiritualidad Carmelita
¿Por qué no hay San Carmelo
Carmelitas que comparten la espiritualidad única de los Santos Carmelitas
Los Carmelitas de la Provincia del Purísimo Corazón de María, en fidelidad a Jesucristo, viven en una postura profética y contemplativa de oración, vida común y servicio. Inspirados por Elías y María e informados por la Regla Carmelita, damos testimonio de una tradición de ocho siglos de transformación espiritual en los Estados Unidos, Canadá, Perú, México, El Salvador y Honduras.
Considere la posibilidad de apoyar su misión
https://carmelitemedia.tiny.us/supportpcm
para hacer una donación económica.