{"id":21538,"date":"2025-09-10T17:42:37","date_gmt":"2025-09-10T22:42:37","guid":{"rendered":"https:\/\/carmelites.net\/?p=21538"},"modified":"2025-09-10T17:51:10","modified_gmt":"2025-09-10T22:51:10","slug":"comtemplative-prayer-ernie-larkin-o-carm","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carmelites.net\/es\/carmelite-review\/comtemplative-prayer-ernie-larkin-o-carm\/","title":{"rendered":"Oraci\u00f3n contemplativa - Ernie Larkin, O.Carm."},"content":{"rendered":"<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"21538\" class=\"elementor elementor-21538\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-6fa4624 e-flex e-con-boxed e-con e-parent\" data-id=\"6fa4624\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"e-con-inner\">\n\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-f7268d6 e-grid e-con-full e-con e-child\" data-id=\"f7268d6\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aaa3f7c elementor-widget elementor-widget-image\" data-id=\"aaa3f7c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"image.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"200\" src=\"https:\/\/carmelites.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/shutterstock_2636549215-300x200.jpg\" class=\"attachment-medium size-medium wp-image-21543\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/carmelites.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/shutterstock_2636549215-300x200.jpg 300w, https:\/\/carmelites.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/shutterstock_2636549215-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/carmelites.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/shutterstock_2636549215-768x512.jpg 768w, https:\/\/carmelites.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/shutterstock_2636549215-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/carmelites.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/shutterstock_2636549215-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/carmelites.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/shutterstock_2636549215-18x12.jpg 18w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ffec93f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ffec93f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4>La siguiente es la transcripci\u00f3n de una entrevista de 2016 en la que el P. Ernie Larkin, O.Carm., habl\u00f3 sobre la Renovaci\u00f3n de la Tradici\u00f3n M\u00edstica Cristiana y la Oraci\u00f3n Contemplativa<\/h4>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-3f8c608 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"3f8c608\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1bbf9c1 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"1bbf9c1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4063582 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4063582\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Entrevistador:<\/strong><br \/>Uno de los grandes retos de nuestro tiempo es el redescubrimiento y la renovaci\u00f3n de la tradici\u00f3n m\u00edstica cristiana. Hola, soy Jim Arraj, y mi mujer, Tyra, y yo estamos en el Instituto Kino de Phoenix, AZ, para visitar a Ernest Larkin, uno de los pioneros en este intento moderno de reconectar con la tradici\u00f3n contemplativa cristiana.<\/p><p><strong>Padre Ernie Larkin:<\/strong><br \/>Bueno, mi nombre es Padre Ernie Larkin, y soy un Carmelita de la antigua observancia, O.Carm. Acabo de celebrar mi 50 aniversario como sacerdote este a\u00f1o, as\u00ed que llevo mucho tiempo por aqu\u00ed. He dedicado toda mi vida al trabajo educativo. Nunca he estado en una parroquia, nunca he estado en las misiones excepto visitando y ayudando en las parroquias, pero ense\u00f1\u00e9 durante 20 a\u00f1os en el seminario carmelita de Washington y en la Universidad Cat\u00f3lica.<\/p><p>Y luego vine al Oeste en 1970 y trabaj\u00e9 con los laicos de aqu\u00ed, sobre todo con el clero y los religiosos. Comenzamos este Instituto Kino, donde nos estamos reuniendo ahora, en 1972. No hay ninguna universidad cat\u00f3lica en todo el estado de Arizona, por lo que se trataba de proporcionar la educaci\u00f3n pastoral que estar\u00eda disponible en una universidad cat\u00f3lica si hubiera una aqu\u00ed, por lo que la llamamos con bastante grandilocuencia \"una universidad sin paredes\". As\u00ed que ha florecido y ha hecho mucho bien, y yo he formado parte de \u00e9l la mayor parte del tiempo.<\/p><p>Tambi\u00e9n he hecho muchos retiros y seminarios y cursos cortos aqu\u00ed y all\u00e1, he ense\u00f1ado en escuelas de verano en muchos lugares. Me gustar\u00eda empezar hablando un poco de este documento llamado <em>La instituci\u00f3n de los primeros monjes<\/em>. Es un documento que viene del siglo XIV -datado en la actualidad en 1370- y el autor es un carmelita espa\u00f1ol, un catal\u00e1n llamado Felipe Ribot.<\/p><p>Este documento existe desde hace mucho tiempo. Lo hemos conocido, lo hemos utilizado. Pero no se le dio la importancia que tiene hoy porque no nos dimos cuenta de la naturaleza intr\u00ednseca del documento. En mi juventud se consideraba un relato legendario. De hecho, sol\u00eda datarse en el siglo V, y tiene la vieja tradici\u00f3n de El\u00edas: la fundaci\u00f3n de la Orden Carmelita por El\u00edas en el Monte Carmelo en el siglo IX. Toda esa historia se relata con gran detalle en este libro.<\/p><p>Por eso, cuando nos dimos cuenta de que la Orden Carmelita no era tan antigua -fue fundada en el siglo XIII, a principios del 1200, en Tierra Santa, en el Monte Carmelo-, este libro adquiri\u00f3 menos importancia porque se consideraba muy legendario. Sin embargo, siempre se consider\u00f3 un documento religioso importante porque describe la vida de los carmelitas en t\u00e9rminos ideales. La vida de El\u00edas representa el tipo de vida que los carmelitas querr\u00edan llevar, una vida de contemplaci\u00f3n y acci\u00f3n prof\u00e9tica.<\/p><p>Este documento ha sido estudiado en profundidad en los \u00faltimos 10 a\u00f1os por un carmelita australiano llamado Paul Chandler, y \u00e9l encabez\u00f3 un equipo que present\u00f3 un taller sobre este libro hace unas semanas en Washington, DC, en la Uni\u00f3n Teol\u00f3gica de Washington. Yo asist\u00ed, y fue una experiencia maravillosa. Hab\u00eda Carmelitas de todas las observancias, tanto Calced como Discalced, y todos quedaron muy impresionados por las presentaciones porque abrieron la dimensi\u00f3n radical -y uso esta palabra en su sentido etimol\u00f3gico- la dimensi\u00f3n contemplativa radical de la Orden Carmelita.<\/p><p>Uno de los ponentes era un holand\u00e9s llamado Heine Blumenstein. Es un carmelita que ense\u00f1a en Nimega, Holanda, profesor de la Universidad Cat\u00f3lica. Coment\u00f3 el segundo cap\u00edtulo de la primera parte del libro, que tiene que ver con el fin de la Orden. El objetivo de la Orden, seg\u00fan este documento, es (primero) presentar a Dios un coraz\u00f3n puro, libre de toda mancha de pecado, y (segundo) experimentar en esta vida la dulzura del poder y la presencia divinos. No es una cita exacta, pero se acerca.<\/p><p>El documento se\u00f1ala que la primera parte del objetivo de la Orden es alcanzable mediante el esfuerzo humano ordinario, y la segunda es puro don de Dios. As\u00ed, la primera parte es la asc\u00e9tica; la segunda, la m\u00edstica.<\/p><p>Pues bien, este Heine Blumenstein estudi\u00f3 el documento en su contexto y en sus fuentes -a saber, Juan Casiano- y sostuvo que este doble objetivo de la Orden no era un objetivo asc\u00e9tico separado que uno persegu\u00eda y tal vez, si alcanzabas un alto grado de excelencia, Dios te conceder\u00eda ese don gratuito de la contemplaci\u00f3n. Dice que esa no es la imagen del documento en absoluto. La imagen es que Dios nos inspira a ponernos en marcha en esta b\u00fasqueda, y hacemos el viaje paso a paso. Los comienzos son nuestros propios esfuerzos bajo la gracia, pero entramos en el centro de nuestra vida, donde habita Dios, y la acci\u00f3n de Dios, que hasta ese momento hab\u00eda sido encubierta, se hace ahora manifiesta. Dios se hace cargo, y la persona est\u00e1 en ese nuevo modo, pero es el modo que estuvo all\u00ed todo el tiempo.<\/p><p>As\u00ed que este documento presenta una visi\u00f3n muy optimista de la relaci\u00f3n entre el ascetismo y el misticismo, y presenta la meta m\u00edstica como una posibilidad real para quien se ponga en camino y coopere con la gracia. Esto me result\u00f3 muy esclarecedor. Me gust\u00f3 especialmente el hecho de que el elemento m\u00edstico formara parte del viaje desde el principio -era interior a esa vida asc\u00e9tica- y que saliera a la luz con el tiempo si perseverabas. Por eso digo que es optimista, y da una presentaci\u00f3n m\u00e1s esperanzadora, creo, de la contemplaci\u00f3n como meta en la vida que la que uno tendr\u00eda si los dos extremos no estuvieran tan estrechamente interconectados.<\/p><p>El lado pr\u00e1ctico de perseguir una vida contemplativa que ojal\u00e1 desembocara en la contemplaci\u00f3n me ha ocupado en t\u00e9rminos de retiros. En los \u00faltimos diez a\u00f1os, he dedicado mucho tiempo a dar retiros, la mayor\u00eda de ellos relacionados con la vida contemplativa o, m\u00e1s concretamente, con la oraci\u00f3n contemplativa. Personalmente creo que la oraci\u00f3n contemplativa es LA manera -con el sistema de apoyo adecuado- de crecer en esa experiencia m\u00edstica de Dios que <em>La instituci\u00f3n de los primeros monjes<\/em> se refiere.<\/p><p>As\u00ed que he estado intentando dise\u00f1ar un m\u00e9todo de oraci\u00f3n contemplativa en mis retiros, y el m\u00e9todo surge de examinar muchos otros m\u00e9todos que se proponen. Empiezo por <em>lectio divina<\/em>. Presento <em>lectio divina<\/em>que es una forma muy popular hoy en d\u00eda de oraci\u00f3n contemplativa en sentido amplio. Puede significar muchas cosas para diferentes personas. As\u00ed que <em>lectio divina<\/em> como tal, dir\u00eda yo, es la oraci\u00f3n contemplativa en un sentido amplio. Quiero ser m\u00e1s espec\u00edfico sobre la oraci\u00f3n contemplativa.<\/p><p>Me gusta situar la oraci\u00f3n contemplativa entre el tercer y el cuarto acto del <em>lectio divina<\/em>. Los cuatro actos son: lectura, meditaci\u00f3n, oraci\u00f3n y contemplaci\u00f3n. Creo que la oraci\u00f3n contemplativa, como forma de oraci\u00f3n -como m\u00e9todo- encaja entre los dos \u00faltimos, porque la oraci\u00f3n contemplativa es la opci\u00f3n de estar en silencio, de mantenerse alejado del pensamiento y de la imaginaci\u00f3n y de la expresi\u00f3n de sentimientos, derramando el coraz\u00f3n. La oraci\u00f3n contemplativa es una oraci\u00f3n silenciosa. Es estar solo. Es estar muy presente ante el Se\u00f1or lo mejor que se pueda, sin decir nada, siendo amado por Dios. Eso es la oraci\u00f3n contemplativa. Yo utilizo los peque\u00f1os salmos de Edwina Gateley; ella describe maravillosamente la oraci\u00f3n contemplativa en una serie de peque\u00f1as frases como \u00e9sa.<\/p><p>Es una forma de oraci\u00f3n que elegimos hacer. No tengo que esperar a que Dios me llame de una manera especial o me mueva de una manera especial para hacerlo. Elijo estar tranquilo y en silencio y solo, y por lo tanto puedo controlar esa acci\u00f3n. Yo digo que eso es oraci\u00f3n contemplativa.<\/p><p>Ahora bien, la contemplaci\u00f3n es lo que uno espera que se d\u00e9 cuando persigo este objetivo de la oraci\u00f3n contemplativa. No s\u00e9 cu\u00e1ndo la contemplaci\u00f3n est\u00e1 presente en mi oraci\u00f3n. Supongo que si soy una persona muy santa, puedo ser m\u00e1s consciente de la contemplaci\u00f3n de una manera directa. Pero en general, en mi caso, no s\u00e9 si experimento la contemplaci\u00f3n en mi oraci\u00f3n contemplativa, pero me abro a ella. Me hago vulnerable a la irrupci\u00f3n de Dios, y creo que es una forma leg\u00edtima de orar para quienes se sienten llamados a hacerlo. Y creo que es una pr\u00e1ctica maravillosa para desarrollar.<\/p><p>As\u00ed que empiezo con <em>lectio divina<\/em> y decir <em>lectio divina<\/em> forma parte de la oraci\u00f3n contemplativa. Se presupone, no necesariamente de forma inmediata y directa. No tengo que comprometerme en <em>lectio divina<\/em> cuando hago oraci\u00f3n contemplativa, pero tengo que tener <em>lectio divina<\/em> como trasfondo de mi vida. Tengo que tener una mentalidad b\u00edblica -un entorno b\u00edblico- si voy a orar como cristiano contemplativo. Esa es la primera cualidad que establezco: tiene que ser b\u00edblica.<\/p><p>La segunda cualidad que digo es cristol\u00f3gica. Recojo esto de Teresa de \u00c1vila, que da tan inmensa importancia a la sagrada humanidad de Jes\u00fas. Teresa oraba contemplativamente con su \"oraci\u00f3n de recogimiento\". Ella lo describe doctrinalmente en muchos lugares, pero creo que el mejor lugar para entender de qu\u00e9 est\u00e1 hablando es su propia vida y observar c\u00f3mo lleg\u00f3 a ver su oraci\u00f3n contemplativa como realmente \"revestirse del Se\u00f1or Jesucristo\", permitiendo que el Se\u00f1or tomara posesi\u00f3n de su ser y se encarnara -encarnado- en su ser. En su imaginaci\u00f3n, en su mente, en su voluntad, en todo su ser, Cristo se hac\u00eda cada vez m\u00e1s presente, y \u00e9se era su camino hacia Dios.<\/p><p>Una vez que aprendi\u00f3 esta forma de rezar -que desarroll\u00f3 a partir de la de Osuna <em>Tercer alfabeto espiritual<\/em>-rez\u00f3 as\u00ed toda su vida. Cuando se apart\u00f3 de ella durante un par de a\u00f1os, sufri\u00f3 algunos efectos negativos, y gracias a la instrucci\u00f3n de los jesuitas volvi\u00f3 a esta pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n contemplativa que es muy cristol\u00f3gica. As\u00ed que esa es la segunda cualidad que establezco para la oraci\u00f3n contemplativa: sea como sea que recemos, sea cual sea el m\u00e9todo que sigamos hoy, tiene que estar enraizado en Cristo y en la idea de que estamos asumiendo una nueva configuraci\u00f3n en nuestras vidas -una nueva imagen- de Dios en Cristo Jes\u00fas en nuestra vida.<\/p><p>La tercera cualidad es de Juan de la Cruz: la apof\u00e1tica, la del misterio. Para Juan, la oraci\u00f3n contemplativa no es una categor\u00eda especial (que yo sepa). Juan habla de meditaci\u00f3n y contemplaci\u00f3n; no habla espec\u00edficamente de esta \"oraci\u00f3n contemplativa\" que estoy describiendo, pero est\u00e1 muy cerca de lo que \u00e9l identifica como \"atenci\u00f3n amorosa a Dios\".<\/p><p>Juan practica la atenci\u00f3n amorosa a Dios cuando puede, cuando agota la utilidad de la meditaci\u00f3n discursiva y el razonamiento. El alma, en la ense\u00f1anza de Juan, se ve forzada a esta nueva manera de orar: la persona no puede orar de la manera antigua, y por eso ora de esta nueva manera. Hay una transici\u00f3n en la ense\u00f1anza de Juan -especialmente en <em>Subida al Monte Carmelo<\/em>Libro II, cap\u00edtulos 12-16-Juan definitivamente est\u00e1 describiendo un estado de transici\u00f3n donde creo que se puede ubicar lo que estamos hablando: la oraci\u00f3n contemplativa. Pero sus categor\u00edas son m\u00e1s limpias y distintas entre lo que yo puedo hacer y lo que Dios hace (por lo tanto: meditaci\u00f3n y contemplaci\u00f3n).<\/p><p>Creo que lo que hace la oraci\u00f3n contemplativa -utiliza esta imagen- es \"tocar fondo\". Los programas de doce pasos sol\u00edan decir que tienes que tocar fondo antes de poder curarte. Ahora la gente dice que no tienes que tocar fondo; puedes levantar el fondo y entrar en los pasos. Del mismo modo, creo que no tienes que llegar al punto en el que la contemplaci\u00f3n sea definitivamente un factor importante en tu vida; puedes tocar fondo. Puedes aspirar a promover este tipo de experiencia, y entonces rezas contemplativamente.<\/p><p>Creo que lo que John aporta a la cuesti\u00f3n es el hecho de que en la oraci\u00f3n contemplativa no realizamos muchas actividades. Simplemente estamos ah\u00ed, esperando al Se\u00f1or. Estamos presentes al Se\u00f1or. Ese es el aspecto apof\u00e1tico o espiritual.<\/p><p>El siguiente autor en el que me fijo para dise\u00f1ar esta forma de oraci\u00f3n es <em>La nube de lo desconocido<\/em>. Tomo <em>La nube<\/em> aqu\u00ed -aunque no est\u00e1 en secuencia cronol\u00f3gica; es un par de siglos anterior a Teresa y Juan- porque quiero presentar a Thomas Keating y la Oraci\u00f3n Centrada como una forma de oraci\u00f3n contemplativa, y dependen mucho de <em>La nube<\/em>. Especialmente Keating, que identifica la Oraci\u00f3n Centrante como consentir, consentir a la acci\u00f3n de Dios en tu coraz\u00f3n. Ese consentimiento es un acto de tu voluntad; es un acto de amor. <em>La nube de lo desconocido<\/em> subraya que no atravesamos la nube con nuestros pensamientos, sino s\u00f3lo con nuestro amor. Keating recoge esa idea y ayuda a la persona a entrar en un estado de quietud y soledad con el Se\u00f1or. Sugiere utilizar la palabra sagrada como apoyo cuando se est\u00e1 perdiendo la concentraci\u00f3n, y ese apoyo es simple y \u00fanicamente un acto de consentimiento a la presencia divina y a la acci\u00f3n de Dios.<\/p><p>Mi elemento final en este cuadro es el elemento del silencio, y lo tomo de John Main porque John Main viene y ense\u00f1a una forma de meditaci\u00f3n cristiana. No es tan conocido como Thomas Keating, pero cada vez lo es m\u00e1s en nuestro pa\u00eds. Es un ingl\u00e9s que aprendi\u00f3 a rezar con un mantra con un swami hind\u00fa cuando era joven. Llev\u00f3 consigo esta forma de rezar al monasterio benedictino en el que ingres\u00f3 en Inglaterra, y le disuadieron de rezar con ese mantra porque no era la forma benedictina; le dijeron que utilizara la meditaci\u00f3n discursiva. M\u00e1s tarde lo consider\u00f3 una p\u00e9rdida.<\/p><p>Cuando era director de una escuela preparatoria en Estados Unidos, en Washington, descubri\u00f3 en Juan Casiano su forma de rezar con un mantra, y as\u00ed retom\u00f3 esa forma de oraci\u00f3n y la propuso, la ense\u00f1\u00f3, ampliamente en los a\u00f1os que le quedaban de vida, tanto en Montreal como en Londres.<\/p><p>El modo de oraci\u00f3n contemplativa de John Main es enfatizar el silencio - enfatizar la pobreza: enfatizar el hecho de que vamos a recibir a Dios en la medida en que estemos abiertos a Dios con pobreza de esp\u00edritu. Su oraci\u00f3n es un decir muy \"seco\" de la palabra santa-y su palabra santa es <em>Maranatha<\/em>. Dices esa palabra santa, y esa es la oraci\u00f3n. No tienes nada m\u00e1s que hacer en la oraci\u00f3n que decir esa palabra santa y estar presente al Se\u00f1or. No te pierdas pensando o sintiendo o imaginando, s\u00f3lo di la palabra santa y estate presente al Se\u00f1or y estar\u00e1s cultivando lo que \u00e9l llama una atenci\u00f3n muy desinteresada a Cristo. Ese ejercicio, esa disciplina, nos llevar\u00e1 cada vez m\u00e1s a la presencia de Dios y al don de la contemplaci\u00f3n.<\/p><p>Sostengo que su oraci\u00f3n es un resumen adecuado de esas cualidades de las que he estado hablando. En el retiro, desarrollo los sistemas de apoyo necesarios para practicar este tipo de oraci\u00f3n, a saber, el desprendimiento de Teresa (que identifico como fe b\u00edblica), la humildad de Teresa (autoconocimiento) y la caridad comunitaria\/fraternal de Teresa. John Main da mucha importancia al hecho de que esta forma de oraci\u00f3n te lleva al centro de tu vida, donde te encuentras con todo el mundo; donde te encuentras con la gente: es un objetivo de comuni\u00f3n tanto como un objetivo de uni\u00f3n con Dios.<\/p><p>Creo que la oraci\u00f3n de John Main es una buena forma de orar. Yo mismo la utilizo desde hace un a\u00f1o, y aunque todav\u00eda me parece muy seca y aburrida, sigue siendo una forma maravillosa de rezar para m\u00ed. Creo que se parece mucho a la forma de rezar de Santa Teresa de Lisieux en sus a\u00f1os de convento. Cuando entr\u00f3 en el convento, entr\u00f3 en una larga noche oscura -era s\u00f3lo oscuridad- y rez\u00f3 simplemente aceptando esa oscuridad en la fe y amando a Dios de todos modos. No ten\u00eda nada de autosatisfacci\u00f3n en absoluto; era una oraci\u00f3n muy seca, des\u00e9rtica, de aridez. Creo que las ense\u00f1anzas de John Main van un poco en la misma l\u00ednea que las suyas.<\/p><p>Pues bien, la pregunta es: \u00bfc\u00f3mo encaja la oraci\u00f3n contemplativa en las categor\u00edas de meditaci\u00f3n y contemplaci\u00f3n de San Juan de la Cruz? La oraci\u00f3n contemplativa, tal como yo la propongo, pertenece definitivamente a la \"meditaci\u00f3n\" de Juan. Es una manera muy simplificada de acercarse a Dios por tus propios esfuerzos y m\u00e9todos -usando tus facultades de una determinada manera- para alcanzar el don de Dios, la esperanza de que Dios va a venir a ti y de que Dios va a estar presente en ti.<\/p><p>He estado pensando mucho \u00faltimamente que la teolog\u00eda trascendental de Karl Rahner es una verdadera ayuda aqu\u00ed, porque Rahner sostiene que Dios est\u00e1 viniendo a nosotros con la contemplaci\u00f3n infusa -\u00e9l usa las mismas palabras \"conocimiento y amor infusos\". Dios est\u00e1 entrando en nuestra vida en todas nuestras actividades, en nuestra meditaci\u00f3n, tanto como en el don extraordinario de la contemplaci\u00f3n que tendr\u00eda una Teresa o un Juan. La teolog\u00eda de Rahner de la \"m\u00edstica ordinaria\" -su teolog\u00eda de la experiencia de Dios en la vida diaria ordinaria- creo que es una gran ayuda para ver la validez de rezar contemplativamente del modo en que lo estoy describiendo, y no dejarse llevar por el quietismo, por ejemplo, sino estar realmente atento y esperar, por tanto, que Dios entre en nuestra vida. En la teolog\u00eda de Rahner, Dios ciertamente entra en tu vida si le dedicas tiempo atenta y amorosamente. As\u00ed que existen estos elementos de contemplaci\u00f3n, al menos ordinaria. Tal vez la contemplaci\u00f3n no es tan fuerte como para que sea abierta y autovalidante, pero est\u00e1 ah\u00ed, digo yo.<\/p><p><strong>Entrevistador:<\/strong><br \/>Si alguien est\u00e1 empezando algo como la oraci\u00f3n centrada y se le dice que simplifique su actividad, a veces se queda con la impresi\u00f3n de que no est\u00e1 utilizando las facultades. En la oraci\u00f3n contemplativa que describes, \u00bfno utilizamos las facultades o las utilizamos de una manera muy simplificada?<\/p><p><strong>Padre Ernie Larkin:<\/strong><br \/>Creo que en el tipo de oraci\u00f3n contemplativa que John Main ense\u00f1a -o Thomas Keating y los trapenses ense\u00f1an bajo la r\u00fabrica de Oraci\u00f3n Centrada- creo que en esos tipos de oraci\u00f3n ciertamente est\u00e1s usando tus facultades de una manera simple. En realidad, no te dedicas al razonamiento discursivo, sino que utilizas la mente, la imaginaci\u00f3n y las facultades afectivas de un modo muy sencillo.<\/p><p>Ahora bien, John Main promueve un enfoque m\u00e1s \"abstracto\" de la oraci\u00f3n que Thomas Keating. Creo que la oraci\u00f3n de Thomas Keating, tal y como yo la entiendo, es una forma m\u00e1s natural de simplemente estar presente afectivamente a la morada divina. Pero John Main dice: di el mantra, y eso vac\u00eda tu mente; eso crea el espacio para que Dios venga. Creo que es algo que sigues haciendo: no te quedas de brazos cruzados. Est\u00e1s rezando \"Maranatha-Ven, Se\u00f1or\", y eso es algo muy real que est\u00e1s haciendo. As\u00ed que creo que esta pr\u00e1ctica implica cierta actividad humana por parte del orante.<\/p><p>La \"atenci\u00f3n amorosa\" de la que habla Juan (de la Cruz), por ejemplo en <em>La llama viva<\/em>es la respuesta de la persona al don de la contemplaci\u00f3n que est\u00e1 ah\u00ed, as\u00ed que forma parte de la contemplaci\u00f3n. La forma en que utilizo \"atenci\u00f3n amorosa\" se toma un poco a la ligera las palabras de Juan, porque la atenci\u00f3n amorosa de la que hablo es algo que est\u00e1 bajo mi control; la presto con la esperanza de que Dios me devuelva algo. Pero incluso en Juan, esta atenci\u00f3n amorosa tiene algo de ejercicio libre, porque dice que usas esta atenci\u00f3n amorosa todo el tiempo que puedas, pero si te trasladas a la soledad o a la escucha, te olvidas incluso de la atenci\u00f3n amorosa. As\u00ed que creo que hay una cierta apertura a una interpretaci\u00f3n m\u00e1s amplia.<\/p><p>La pregunta es: \"\u00bfPor qu\u00e9 esta forma de oraci\u00f3n atrae a tanta gente hoy en d\u00eda?\". Creo que les atrae porque no son capaces de rezar de la forma tradicional. No digo que hayan \"agotado\" esas formas en el sentido de Juan de la Cruz, pero esas formas ya no les atraen; las probaron y no llegaron a ninguna parte, y todav\u00eda les gustar\u00eda estar en el camino; ciertamente todav\u00eda est\u00e1n en el camino. As\u00ed que \u00e9sta es una nueva forma de rezar que les atrae.<\/p><p>Tengo una peque\u00f1a frase: hablo de la gente que est\u00e1 en la \"noche oscura de los sentidos\". Son personas que han estado luchando y no han llegado a ninguna parte en su vida, tangiblemente o seg\u00fan c\u00f3mo se sienten. Rezan y su oraci\u00f3n parece muy distra\u00edda; han vuelto a empezar muchas veces. Siguen teniendo los mismos defectos que han tenido siempre. Est\u00e1n un poco deprimidos -quiz\u00e1 por su vocaci\u00f3n, quiz\u00e1 por no obtener muchos beneficios de lo que hacen en su vida- y por eso no tienen mucha motivaci\u00f3n natural ni energ\u00eda ordinaria en la vida espiritual. Creo que ese es el tipo de personas perseverantes que pueden beneficiarse mucho de este tipo de oraci\u00f3n, porque les dice: aqu\u00ed tienes una forma de oraci\u00f3n en la que puedes entrar en contacto directo con Dios. Es algo que puedes hacer, y algo que creo que puede aportarte grandes gracias.<\/p><p>No estoy de acuerdo con presentar la oraci\u00f3n contemplativa al amplio espectro de los cristianos. Creo que las personas que van a rezar de esta manera son personas que tienen experiencia de rezar y que tienen una cierta formaci\u00f3n espiritual en la fe. Por ejemplo, no creo que la Oraci\u00f3n Centrante deba presentarse a una parroquia desde el p\u00falpito. Se podr\u00eda presentar a las personas que fueran invitadas a venir a la pr\u00e1ctica de la oraci\u00f3n centrante, pero si la gente no tiene experiencia de rezar mentalmente\/discursivamente, creo que bien har\u00edan algunos <em>lectio divina<\/em> antes de iniciarse en la pr\u00e1ctica de esta oraci\u00f3n contemplativa.<\/p><p><strong>Entrevistador:<\/strong><br \/>\u00bfY c\u00f3mo describir\u00edas eso <em>lectio divina<\/em>?<\/p><p><strong>Padre Ernie Larkin:<\/strong><br \/>Describo <em>lectio divina<\/em> como rezar discursivamente las Escrituras: rezar la verdad de nuestra fe: atenderlas, reflexionar sobre ellas, aplicarlas a uno mismo y rezar para experimentar estos dones.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e6e2781 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"e6e2781\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-abf28b6 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"abf28b6\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-75364c7 e-grid e-con-full e-con e-child\" data-id=\"75364c7\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-23e610c elementor-widget elementor-widget-video\" data-id=\"23e610c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-settings=\"{&quot;youtube_url&quot;:&quot;https:\\\/\\\/youtu.be\\\/a7L987EUHYo&quot;,&quot;video_type&quot;:&quot;youtube&quot;,&quot;controls&quot;:&quot;yes&quot;}\" data-widget_type=\"video.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-wrapper elementor-open-inline\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-video\"><\/div>\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c3c0c5a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c3c0c5a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p><strong>Si est\u00e1s interesado en el tema de la Oraci\u00f3n Contemplativa, querr\u00e1s considerar el pr\u00f3ximo D\u00eda de Recolecci\u00f3n que ser\u00e1 presentado por el P. Tracy O'Sullivan, O.Carm., este 25 de octubre en la Parroquia de Nuestra Se\u00f1ora del Monte Carmelo en Joliet, IL.\u00a0<\/strong><\/p><p><strong>Para inscribirse en este acto, visite el sitio web del Carmelite Institute of North America en <\/strong><a href=\"https:\/\/carmeliteinstitute.net\/days-of-recollection-2025\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>https:\/\/carmeliteinstitute.net\/days-of-recollection-2025\/<\/strong><\/a><\/p><p>Tambi\u00e9n puede interesarle la grabaci\u00f3n del seminario web del P. Tracy, Moving from Contemplation to Contemplative Prayer (Pasar de la contemplaci\u00f3n a la oraci\u00f3n contemplativa), que puede adquirirse en <a href=\"https:\/\/carmeliteinstitute.net\/webinars\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/carmeliteinstitute.net\/webinars\/<\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4a0ee6d elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"4a0ee6d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e80c30a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e80c30a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #800000;\"><strong><em>Si desea apoyar la misi\u00f3n de la Provincia PCM de la Orden de los Carmelitas, puede hacer donaciones en l\u00ednea visitando<br \/><a href=\"https:\/\/carmelitemedia.tiny.us\/supportpcm\">https:\/\/carmelitemedia.tiny.us\/supportpcm<\/a><\/em><\/strong><\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-af3dab3 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"af3dab3\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6399e35 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"6399e35\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<div data-particle_enable=\"false\" data-particle-mobile-disabled=\"false\" class=\"elementor-element elementor-element-a6dadc5 e-con-full e-flex e-con e-child\" data-id=\"a6dadc5\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7ab9c61 elementor-post-navigation-borders-yes elementor-widget elementor-widget-post-navigation\" data-id=\"7ab9c61\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"post-navigation.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-post-navigation\" role=\"navigation\" aria-label=\"Navegaci\u00f3n de entrada\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-post-navigation__prev elementor-post-navigation__link\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/carmelites.net\/es\/carmelite-review\/remembering-fr-john-jay-comerford-o-carm\/\" rel=\"prev\"><span class=\"post-navigation__arrow-wrapper post-navigation__arrow-prev\"><i aria-hidden=\"true\" class=\"fas fa-angle-left\"><\/i><span class=\"elementor-screen-only\">Hormiga<\/span><\/span><span class=\"elementor-post-navigation__link__prev\"><span class=\"post-navigation__prev--label\">Anterior<\/span><span class=\"post-navigation__prev--title\">Recordando al P. John \"Jay\" Comerford, O.Carm.<\/span><\/span><\/a>\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-post-navigation__separator-wrapper\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-post-navigation__separator\"><\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-post-navigation__next elementor-post-navigation__link\">\n\t\t\t\t<a href=\"https:\/\/carmelites.net\/es\/carmelite-review\/therese-relics-on-display\/\" rel=\"next\"><span class=\"elementor-post-navigation__link__next\"><span class=\"post-navigation__next--label\">Siguiente<\/span><span class=\"post-navigation__next--title\">Exposici\u00f3n de reliquias de Teresa<\/span><\/span><span class=\"post-navigation__arrow-wrapper post-navigation__arrow-next\"><i aria-hidden=\"true\" class=\"fas fa-angle-right\"><\/i><span class=\"elementor-screen-only\">Siguiente<\/span><\/span><\/a>\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a0ac286 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"a0ac286\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-93b0a98 elementor-widget-divider--view-line elementor-widget elementor-widget-divider\" data-id=\"93b0a98\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"divider.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-divider\">\n\t\t\t<span class=\"elementor-divider-separator\">\n\t\t\t\t\t\t<\/span>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>2016 entrevista con el P. Ernie Larkin, O.Carm. sobre el tema de la Renovaci\u00f3n de la Tradici\u00f3n M\u00edstica Cristiana y la Oraci\u00f3n Contemplativa.<\/p>","protected":false},"author":14,"featured_media":21543,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rs_blank_template":"","rs_page_bg_color":"","slide_template_v7":"","_analytify_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[71],"tags":[273,272,271,145],"class_list":["post-21538","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-carmelite-review","tag-arraj","tag-contemplative-prayer","tag-larkin","tag-meditation"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21538","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21538"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21538\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21635,"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21538\/revisions\/21635"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/21543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21538"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21538"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carmelites.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21538"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}