Paciencia y fe… y jardinería.

Mientras reflexionamos sobre la parábola del jardinero paciente, aquí tienes una pequeña y divertida historia que pone de manifiesto algunas formas absurdas en las que nuestra impaciencia y nuestro deseo de controlar el Jardín de Dios a menudo nos llevan a dedicar esfuerzos inútiles a cosas de las que Dios ya se ha encargado.